Una pequeña guía para escoger un buen primer par de zapatillas de escalada.

Elásticos, velcros  o cordones: De menor a mayor el nivel de ajuste y duración. Un elástico cede y no llegará a recuperar lo suficiente con el uso. Unos cordones siempre te darán un nivel de ajuste óptimo aunque serán más lentos de quitar y poner. El término medio se encuentra en el tipo más consumido, el velcro.

Evita las estrecheces insoportables: Tiene que quedarte ajustado. Es una zapatilla para bailar en la vertical, pero el nivel de tolerancia lo pones tú. Evita las reglas de tres. Tantos  números menos…dedos en garra, dolor sistemático… Deben quedar más o menos ajustados pero si no los soportas sentado mal vas a poder escalar con ellos. Prueba distintas tallas pero no te obsesiones. Un equilibrio tolerable entre ajuste y presión es lo adecuado.

Si compras el más barato: Si te llega a gustar la experiencia habrás tirado el dinero y si no es así quizá la calidad de la zapatilla tenga mucho que ver en que la experiencia no haya sido la mejor posible. Si es de calidad seguro que admitirá mas recauchutados y seguirás usándolo mucho tiempo.

Horma recta o asimétrica: Resulta evidente que un primer par no necesita de tecnicismos encaminados a un escalador más exigente o inmerso en una disciplina concreta. Así pues una horma recta o ligeramente asimétrica será suficiente. Es habitual que los  que tienen una asimetría acusada sean más difíciles de calzar y su nivel de confortabilidad disminuye con respecto a  los más rectos.

Las gomas y su adherencia: Al igual que los compuestos de las ruedas de los coches son diferentes,  lo mismo sucede con las gomas que incorporan los pies de gato. En cualquier caso y con sutiles diferencias, las marcas habituales se comportan razonablemente en cualquier superficie, dentro de unos parámetros generales. Si eres un escalador especializado en un tipo concreto de roca o de disciplina habrá gomas que se comporten mejor o peor, pero estaremos hablando de algo muy concreto. Una goma Todo Terreno puede ser cualquiera de las marcas conocidas. Aquí también hay que evitar la obsesión.